Reiner Riedler

Will

El trabajo de este autor austriaco se inspira en una experiencia autobiográfica que le marcó profundamente. Cuando su hijo nació, tuvo que pasar una noche en la unidad de cuidados intensivos para bebés prematuros rodeado de máquinas diseñadas para mantenerlo vivo. En aquellas horas de angustia, Riedler reflexionó sobre la paradoja de estos aparatos inanimados que se encargan de preservar la vida a pesar de no comprenderla. De ahí su fascinación por retratar máquinas de diálisis renal, equipos de ventilación mecánica o incluso órganos artificiales. Algunos de los objetos retratados por Riedler intimidan por su frialdad científica. Otros, en cambio, han sido antropomorfizados hasta parecer humanoides amigables. En muchos casos, son cámaras capaces de investigar a fondo en lugares inaccesibles sin el soporte de dispositivos tecnológicos y de revelar secretos ocultos del cuerpo humano. Su fotolibro Will, premiado en la edición de 2016 de Paris Photo, capta la voluntad humana de trascender los límites de su propia naturaleza hasta alcanzar la inmortalidad. Un ejercicio de ciencia ficción a punto de hacerse realidad donde los robots cada vez ocupan más lugar en nuestras vidas.