2023 PAUSA!
  • Comisaria & tema 2023

    PAUSA!

    A principios de 2021, un temor se instala entre las élites económicas. Millones de trabajadores empiezan a desertar de sus puestos de trabajo, primero en Estados Unidos, donde las cifras alcanzan los 4 millones de personas al mes, y poco a poco también en Europa. Apodado La Gran Dimisión, el fenómeno se interpreta como un efecto del confinamiento que ha provocado algo inédito en el occidente postindustrial: la interrupción del ritmo productivo. De un día para otro, existe un tiempo para pensar, tomar perspectiva y reevaluar las prioridades. Se libera el espacio mental. Psicólogos y sociólogos consideran que ese excedente de tiempo, esa inmensa e imprevista PAUSA! global, está en el origen del abandono masivo del empleo que afecta indistintamente a trabajadores con salarios altos y a los más precarios. Al parecer, la motivación no son las condiciones económicas sino el desgaste emocional.

    La tendencia, que no ha desaparecido del todo, nos dice algo importante sobre el potencial político de la pausa. En estos tiempos de prisas, hiperproductividad y conexión permanente, donde hasta el ocio se ha vuelto eficiente y parece que no existe un reducto de vida que no haya sido conquistado por la rentabilidad, parar –o estar presente de otra forma– se ha convertido en un gesto revolucionario. Ya no basta con el moderado “Preferiría no hacerlo” de Bartleby el escribiente, el diligente oficinista imaginado por Herman Melville a mediados del XIX que deja de ejercer sus tareas con serenidad. Hoy, el deseo de parar se expresa de forma rotunda y se perfila como, tal vez, la única manera de resetear el sistema.

    El mundo no puede detenerse

    Aunque la digitalización ha traído un cambio de escala, el mito de la productividad nos acompaña desde hace mucho. La arraigada creencia de origen cristiano de que la pereza es un pecado capital no nos ha abandonado. Descartes, Hume o Locke definen al hombre moderno como un hombre siempre ocupado, entregado en permanencia al proyecto civilizatorio del progreso. La vida contemplativa y la lentitud están destinadas a las mujeres y los débiles, ajenos al desarrollo económico e intelectual. Desde entonces hasta hoy, los hiper-productivos son los nuevos héroes, una idea que trasciende el mundo laboral. Como señala Alain Corbin en su Historia del reposo, ese es uno de los cambios entre la época moderna, cuando la productividad estaba circunscrita al trabajo, y la contemporánea, cuando el descanso mismo se ha convertido en una industria. Para Corbin esto coincide con un cambio en el significado social del reposo, que ha sido progresivamente sustituido por el mercado del relax y el entretenimiento. Parar ya no es no hacer nada, es cambiar unas actividades por otras.

    La sobrecarga es general. Tanto el trabajo como las relaciones personales o el llamado “tiempo libre” –que no lo es–, está sometido a una lógica de eficiencia y debe efectuarse en modo multitarea y de forma acelerada. Hacer mucho, a la vez y muy rápido es la única forma de controlar el FOMO (Fear of Missing Out), el síndrome contemporáneo que expresa el miedo a perdernos lo último, lo que sea, nos interese o no: la serie del mes, el escándalo de la semana, la story del día. No descansamos ni cuando descansamos porque todo lo que hacemos debe tener una finalidad. Escuchamos los audios de nuestros seres queridos a una velocidad acelerada porque no tenemos tiempo para sus silencios ni sus dudas. Queremos llegar a todo pero tenemos la sensación de no llegar a nada.

    Paradójicamente, el exceso de actividad anestesia. La sobredosis de estímulos crea un efecto túnel que nos coloca en los raíles de la inercia y nos impide tomar decisiones nuevas. Según la investigadora Brigid Schulte, mientras que el reposo activa las redes neuronales de la creatividad y multiplica la capacidad de respuesta, la falta del mismo disminuye nuestro cociente intelectual hasta 13 puntos, reduciendo el aprendizaje y la concentración. Jonathan Crary, autor de 24/7. Capitalismo tardío y el fin del sueño, recuerda que la privación de descanso impacta en las capacidades físicas y cognitivas pero también provoca una pérdida del sentido de identidad. Es una forma extrema de desposesión que captura bien el concepto de burnout, término que se usa para describir ese indeterminado malestar contemporáneo y que se traduce literalmente como “quemado”: un tipo de fatiga que no solo es corporal sino psíquica. Por eso no sorprendió cuando el CEO de Netflix dijo que su principal competidor no son las otras plataformas sino el sueño de los usuarios. Puesto que no hay nada peor para los negocios que las franjas económicamente muertas, el consumidor perfecto es aquel que no descansa.

    Sobre-estimulados por diseño

    Si en un extremo de la cadena está el usuario insomne, explotado hasta en sus horas de sueño, en el otro está el nuevo modelo productivo, característico del capitalismo informacional, que es la economía de la atención. No solo estamos “tristes por diseño”, como afirma el teórico de los media Geert Lovink refiriéndose a la depresión que provocan las redes sociales. También nos estamos convirtiendo en criaturas hiperproductivas a consecuencia del diseño tecnológico. La cultura del 24/7, de la disponibilidad permanente 24 horas al día y 7 días a la semana, es una feature del sistema, una infraestructura socio-técnica en la que desconectar se ha vuelto imposible. Es lo que esconde el modo sleep de los dispositivos: podemos apagarlos un poco pero no del todo. Existe el modo sleep porque el modo off ya no es una opción.

    Las redes sociales y en general todas las apps de nueva generación están pensadas para incentivar comportamientos compulsivos explotando la adicción del cerebro a la dopamina, la hormona responsable de la sensación de bienestar. El mecanismo, que se aplica en las máquinas tragaperras y en todos los entornos de gamificación, consiste diseñar un sistema que genera estímulos positivos de manera aleatoria (un like, un comentario, un premio) ya que el cerebro se engancha a chequearlo continuamente. Es un diseño técnico que produce el efecto psicológico de no dejarnos desconectar. Estamos narcotizados pero, incluso en ese estado –o precisamente porque estamos así–, seguimos siendo productivos y rentables. Más aún.

    Sabemos que el control de la producción es una cuestión política. La historia de los derechos laborales puede ser leída como una batalla por la regulación de los tiempos de trabajo y reposo: la jornada de ocho horas, el descanso dominical o, en la actualidad, la batalla por la semana laboral de cuatro días. Andreu Belsunces habla de “cronopolítica” para contar cómo nos fuimos poniendo de acuerdo en torno al uso del tiempo, en escalas cada vez más grandes, desde los relojes en los campanarios, visibles para toda la comunidad, hasta el reloj personal y el móvil, de uso individualizado. La última etapa son los satélites GPS, responsables de la gigantesca malla planetaria que sincroniza móviles, computadoras, tráfico aéreo y vial, servidores y centros de datos. Esta sincronización extrema crea un tiempo global compartido entre todos los entes conectados –seres humanos, infraestructuras y aplicaciones informáticas– unidos en una red de procesamiento ultraveloz.

    Si percibimos que el tiempo se ha acelerado es por eso. Porque nuestros cuerpos, con sus pobres ritmos fisiológicos, están insertos en ese inmenso sistema computacional, una red-reloj inhumana en el sentido más literal de la palabra. O, dicho de otra manera: la sensación de que el tiempo se nos escapa de las manos es real porque, aunque podemos idear programas informáticos que funcionen en sub-nanosegundos, no podemos experimentar el tipo de temporalidad que manejan. Un ejemplo cotidiano de este choque de tiempos es el de las inteligencias artificiales de asistencia personal que, para parecer menos máquinas, están programadas para ser más lentas de lo que realmente son. Si Siri o Alexa hablaran a la velocidad que les corresponde, no entenderíamos nada.

    Cuando desde Getxophoto 2023 hablamos de PAUSA!, lo hacemos desde este punto de vista. Nos interesa el modo en el que la hiperproductividad se cuela en la vida cotidiana y qué papel juegan las imágenes. Nos interesan las narrativas visuales que expresan tiempos de otras cosmovisiones o espacios improductivos que resisten al interior de nuestro mundo acelerado. Nos interesan los imaginarios alternativos de la ecología profunda según la cual ignoramos nuestros ciclos biológicos de la misma manera que ignoramos los del planeta. Nos interesa el consumo acelerado de información y cómo se traduce a la economía visual. Nos interesa lo el tiempo le hace a la fotografía y lo que la fotografía nos cuenta sobre la experiencia subjetiva del tiempo.

    Por eso nuestra PAUSA! no es una celebración del parar sin más, aunque a todas nos vendría bien bajar el ritmo. No se nos escapa que parar en el sentido de, por ejemplo, tomarse unas vacaciones es un derecho, pero es también un privilegio y que la pausa de unos cuerpos suele estar sostenida por la sobrecarga de otros. Tampoco nos interesa el rollo goblin, ese personaje tipo elfo que representa al adulto aniñado, entre irresponsable y deprimido, que pasa el día en el sofá. La pausa a la que hacemos referencia no es sinónimo de pasividad ni mucho menos de desconexión. Implica desconectarse de unas cosas, sí, pero para conectarse mejor con otras. Es un llamamiento a favor de otra forma de estar presente y disponible, a favor de otra calidad de atención. Porque, como dice la filósofa Remedios Zafra, tendemos a pensar que no perder el tiempo supone llenar nuestra vida de cosas, pero quizás sea esa la mejor manera de perderlo.

    BIBLIOGRAFÍA

    Liv Strömquist, No siento nada

    Herman Melville, Bartleby, el escribiente, Austral, 2012 [1853]


    Tung-Hui Hu, Digital Lethargy. Dispatches from an age of disconnection, MIT Press, 2022


    Michael Ende, Momo, Alfaguara, 2007 [1973]


    Mark Fisher, Realismo capitalista. ¿No hay alternativa?, Caja Negra, 2016


    Andrew Smart, El arte y la ciencia de no hacer nada, Paidos, 2013


    Jorge Moruno, No tengo tiempo. Geografías de la precariedad, Akal, 2018


    Brigid Schulte, Overwhelmed: How to Work, Love and Play When No One Has the Time,

    Picador, 2015


    Jenny Odell, Como no hacer nada. Resistirse a la economía de la atención, Ariel, 2021


    Amy Ireland, Filosofía-ficción, Holobionte, 2020


    Yuk Hui, Fragmentar el futuro: ensayos sobre tecnodiversidad, Caja Negra, 2020


    Jill Bennett, The Big Anxiety. Taking Care of Mental Health in Times of Crisis, Bloomsbury, 2022


    David Rooney, A Tiempo. Una historia de la civilización en doce relojes, Alianza Editorial, 2022


    Graciela Speranza, Cronografías. Arte y ficciones de un tiempo y sin tiempo, Anagrama, 2017


    Corinne Maier, Buenos días, pereza. Estrategias para sobrevivir en el trabajo, Península, 2004


    Madeleine Dore, I didn´t do the Thing Today, Murdoch Books, 2022


    Liv Strömquist, No siento nada, Reservoir Books, 2021


    Byung-Chul Han, Vida Contemplativa: elogio de la inactividad, Penguin Random House, 2023


    Juan Evaristo Valls Boix, Metafísica de la pereza, Ned, 2022


    Azahara Alonso, Gozo, Siruela, 2023


    >> Red de Lectura Pública de Euskadi

    Comisaria

    Ramón Qanta

    María Ptqk

    Nacida en Bilbao en 1976, María Ptqk es doctora en investigación artística por la UPV-EHU, licenciada en Derecho y graduada en Ciencias Económicas, DEA en Derecho Internacional Público en Paris II – Sorbonne y Derecho de la Cultura en la Uned – Carlos III de Madrid, y con una maestría en Gestión cultural en la Universidad de Barcelona. Trabaja en las intersecciones entre arte, tecnociencia y feminismos y forma parte del grupo asesor de la editorial consonni. Ha trabajado, entre otros, con Medialab Prado (Madrid), Azkuna Zentroa (Bilbao), Fundación Daniel y Nina Carasso, CCCB (Barcelona), Jeu de Paume (París), La Gaité Lyrique (París), GenderArtNet (European Cultural Foundation) o LABoral (Gijón). Entre las exposiciones que ha comisariado se encuentran Soft Power (Proyecto Amarika Proiektua, 2009), A propósito del Chthuluceno y sus especies compañeras (Espace virtuel du Jeu de Paume, París, 2017), Reset Mar Menor. Laboratorio de imaginarios para un paisaje en crisis (CCC Valencia, 2020), Ciencia fricción. Vida entre especies compañeras (CCCB Barcelona, 2021 – Finalista de los Premios de la Asociaciò Catalana de Crítica d´Art y Azkuna Zentroa, Bilbao, 2022) y Extinción Remota Detectada (LABoral, Gijón, 2022).

  • Artistas 2023
  • Encerrona vol. 10

    Encerrona vol. 10

    DÍA: Viernes 2 de junio
    LUGAR: Galerías Punta Begoña (Muelle de Ereaga)

    Alba Lafarga, Elisa Medde (F. Makking), Luis Juárez (N. Colazo), Azahara Cerezo, Jon Uriarte (E. Font), Marta Gili

    Encerrona es una de nuestras actividades favoritas, una cita de obligado cumplimiento ;).
    Un espacio para la revisión y puesta en común de temas relacionados con la imagen contemporánea donde participan Alba Lafarga –gestora cultural y videoensayista en Youtube–, Elisa Medde –ex-editora gráfica de Foam Magazine–, Jon Uriarte –comisario digital The Photographer’s Gallery, Londres–, Marta Gili –directora de la École nationale supérieure de la photographie de Francia–, María Ptqk –investigadora cultural y comisaria de Getxophoto–, Azahara Cerezo –artista y comisaria– y Luis Juárez –editor de la Revista Balam–. Charlas y diálogos durante toda una mañana, en un ambiente tranquilo y en un lugar sin escapatoria, ni para ponentes ni para asistentes.

    Aceleradas por diseño

    9:45 – Presentación y ongi etorri

    10:00 – Poder Hacer Público
    Prácticas en la fotografía contemporánea desde las plataformas Balam y Foam Magazine, con Luis Juárez, Elisa Medde y Jon Uriarte

    11:20 – ¿El mundo no puede detenerse?
    Nos sumergimos en el corazón de esta edición hablando del significado de la PAUSA! en nuestras vidas con Marta Gili, Alba Lafarga y María Ptqk

    12:30 – Descanso y café

    13:00 – Infraestructuras y materiales de la imagen digital
    Conversación sobre el impacto medioambiental de las imágenes entre Azahara Cerezo y Jon Uriarte

    Luis Juárez

    Editor de la Revista Balam y gestor cultural 
    Nacido en Honduras en 1991, vive y trabaja en Buenos Aires, Argentina. Desde 2015 edita y dirige la Revista Balam, publicación independiente de fotografía contemporánea donde aborda temas relacionados con las minorías y las disidencias. Es director de MIGRA, Feria del Libro de Arte de Buenos Aires y también colectivo con sede en Argentina que surge de la necesidad de generar un espacio comunitario para publicaciones y proyectos de arte impreso. También es miembro del Archivo de la Memoria Trans Argentina y coordinador del departamento editorial. Trabaja en proyectos culturales desde una perspectiva queer, creando redes y alianzas para el fortalecimiento de comunidades marginadas que se sitúan fuera de la norma.

    Alba Lafarga

    Gestora cultural y videoensayista en Youtube
    Nacida en Barcelona en 1994, Alba es gestora cultural y videoensayista a través de Youtube, donde cuenta con un canal que mezcla pensamiento y cultura popular. Es graduada en Filosofía y ha realizado la maestría de Gestión Cultural en la Universidad de Barcelona. Ha colaborado en la producción y comunicación de actividades culturales con diversas instituciones como el CCCB, el Festival de Filosofía Barcelona Pensa o el Institut d’Humanitats. Es coautora del libro Memeceno. La era del meme en internet que acaba de publicarse en 2023.

    Marta Gili

    Comisaria y programadora de exposiciones, crítica de arte
    Nacida en Barcelona en 1957, Marta es licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona. Su amplia carrera incluye ser miembro del comité organizador del Festival Primavera Fotogràfica de Catalunya, directora de la Sala Arcs de la Fundació Caixa de Barcelona o responsable del Departamento de Fotografía y Artes Visuales de la Fundació la Caixa. En 2006 se trasladó al contexto francés para dirigir la Galerie Nationale du Jeu de Paume en París y desde 2019 es directora de l’École Nationale Supérieure de la Photographie en Arles.

    Elisa Medde

    Ex-editora de Foam Magazine, comisaria y escritora
    Editora, escritora y comisaria de fotografía y cultura visual. Con formación en Historia del Arte, Iconología y Estudios fotográficos, su trabajo académico se centra en la relación entre imagen, comunicación y estructuras de poder. Elisa Medde ha sido jurado de varios premios y concursos internacionales. Suele participar como ponente en diversos programas educativos de KABK, ECAL, Brera Academy o Fotofilmic, entre otros. Escribe regularmente para diversas publicaciones como C4 Journal, Something We Africans Got, Vogue Italia / L’Uomo Vogue, YET Magazine, así como para libros de artista.

    Azahara Cerezo

    Artista y comisaria
    Nacida en Celrà, Girona, en 1988, Azahara combina su práctica artística con tareas de coordinación y comisariado de proyectos, con un interés constante por los procesos digitalizadores y sus efectos en el territorio. Ha expuesto, entre otros, en el Instituto Cervantes de Nueva York, Bienalsur (Cúcuta, Colombia), Nieuwe Vide (Haarlem, Holanda), MUSAC (León) y MACBA (Barcelona), y ha realizado conferencias y talleres en iniciativas como Immaterial (Medialab Tabakalera, Donosti), AMRO (Linz, Austria), Screenwalks (Fotomuseum Winterthur, Suiza y The Photographers Gallery, Londres) o Santa Mònica (Barcelona). Recientemente ha sido seleccionada en el programa europeo ARTéCHO – Art, Economy & Technology.

    Jon Uriarte

    Artista y comisario digital de The Photographers’ Gallery
    Nacido en Hondarribia en 1980, Jon Uriarte estudió Fotografía en el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya y en el ICP de Nueva York, además de realizar un máster en Proyectos y Teorías Artísticas por PhotoEspaña y la Universidad Europea de Madrid. Ha expuesto en diversos centros y galerías de arte, entre los que destacan La Casa Encendida de Madrid, Koldo Mitxelena de Donostia, Studio 304 de Nueva York, HBC de Berlín o la Sala d’Art Jove de Barcelona. Fue fundador de Widephoto y conceptualizó y coordinó durante 3 años el Programa DONE, proyecto sobre reflexión y creación visual impulsado por Foto Colectania. Ha sido comisario de Getxophoto durante 3 años y actualmente se desempeña como comisario digital de The Photographers’ Gallery.

    María Ptqk

    Comisaria independiente, investigadora cultural y comisaria de Getxophoto
    Nacida en Bilbao en 1976, María Ptqk es doctora en investigación artística, licenciada en Derecho, Ciencias Económicas, DEA en Derecho Internacional Público y Derecho Cultural y master en Gestión cultural, su trabajo se basa en las intersecciones entre arte, tecnociencia y feminismos. Ha colaborado con instituciones de referencia como Medialab Prado, Fundación Daniel y Nina Carasso, CCCB, Jeu de Paume, La Gaité Lyrique o GenderArtNet. Algunas de las exposiciones que ha comisariado son A propósito del Chthuluceno y sus especies compañeras (Espace virtuel du Jeu de Paume), Ciencia fricción. Vida entre especies compañeras (CCCB) o Extinción Remota Detectada (LABoral).

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